Caricias

El alma consigue
Autor:Sir Edward Burne-Jones

La mano se contiene
Autor:Sir Edward Burne-Jones
Tras haber buscado infructuosamente a la amada -El corazón desea-, haberla encontrado en una estatua -La mano se contiene- y pedir a Afrodita que la convirtiera en ser humano -La divinidad inflama-, Pigmalión descubre en esta última escena de la serie inspirada en el poema de William Morris a su bella esposa, postrándose a sus pies y consiguiendo de esta manera la felicidad.
Burne-Jones utiliza esta historia como una referencia a su propia situación personal. Felizmente casado, se enamoró de la joven María Zambaco y, tras moldearla a su gusto al igual que había hecho Pigmalión, descubrió que las exigencias de la joven no podían ser cubiertas por él. El pintor nos presenta una obra cargada de lenguaje prerrafaelita, mostrando la admiración del pintor hacia los maestros del Quattrocento y el clasicismo.
Caricias
El gesto
deshace el silencio de los ojos
con la infinita oración de las caricias,
y deja en las manos
la intención callada de las palabras.



Comentarios Recientes
gracias
Rosa Esthe